La gestión del tiempo en nuestra vida.
¿Por qué es importante para conseguir buenos resultados?
En este artículo te cuento sobre las herramientas para una administración funcional de tus compromisos y la repercusión que tiene en tu rutina, objetivos y en las situaciones inestimables.
Cuántas veces nos ha pasado que no sabemos por dónde comenzar algo? y frustrarnos por no tener directrices que nos indiquen el camino a seguir?
Gestionar el tiempo se trata de planificar con suficiente antelación, contemplando posibles imponderables, siendo proactívos y además evaluando sensatamente la cantidad de tiempo que debemos adjudicar a cada actividad particular que queramos llevar a cabo, con el objetivo de optimizar el tiempo de manera efectiva y fehaciente. Esto implica para cada persona acomodar todas las responsabilidades tales como: compromisos laborales, familiares, sociales y los momentos de dispersión también, ya que estos últimos son necesarios para poder hacer sustentable nuestra rutina saludablemente.
Es conveniente diferenciar lo urgente de lo importante. En este sentido intervienen las prioridades, pudiendo surgir alguna situación no esperada que haga indefectiblemente modificar el orden de las actividades, alterándolo y teniendo que reacomodarlo teniendo que acudir al famoso plan B.
La organización en cualquier aspecto es algo dinámico en el día a día y por eso siempre deberíamos tener al menos una alternativa más para cumplir con un compromiso de trabajo y alterar al mínimo la organización preestablecida.
Hay variedad de métodos como así también múltiples herramientas para gestionar y administrar nuestro tiempo y así cumplir según lo proyectado nuestras metas a corto, mediano o largo plazo (según las hayamos definido) que además es recomendable medirlas para posteriormente ver, evaluar y reorganizar el mejoramiento de ellas. Esto lo sugiero siempre.
Se debe diferenciar la gestión del tiempo (en un principio apuntado hacia el ámbito empresarial y luego trasladado al personal) y la gestión de los tiempos que apunta al manejo de ellos de otra manera.
Nos referimos a la dirección y repartición del tiempo para cumplir objetivos por medio de la organización sin dejar nada librado al azar.
Seguir un ordenamiento nos permite tener una guía de implementación y medición para incrementar la eficacia de lo que queremos y esto nos ayudará tanto en un proyecto personal como en cualquier otra área donde nos propongamos lograr algo.
Querer realizar algo sin un plan es como navegar sin rumbo dejando que la corriente nos lleve. No tiene sentido pero esto depende de nosotros, de todo lo anteriormente expuesto y la voluntad para trabajar y perseverar.
Como siempre digo la organización es un hábito saludable que trae múltiples beneficios pero que se construye haciéndolo cada día. Empezando!
Les recomiendo:
-Tener una agenda tanto digital que se maneje remotamente como así también física.
-Organizar y programar las actividades con suficiente antelación, compatibilizando todas de manera adecuada y haciendo una escala de niveles de importancia.
-Pensar posibles escenarios en los cuales debamos acudir a un plan de contingencia e idear éste en paralelo.
-Tener en cuenta la cantidad de tareas que podremos hacer con certeza en los plazos que fijamos y si necesitaremos de apoyo tanto de recursos humanos como tecnológicos para el desarrollo de ellas.
-Diseñar metas realistas y medirlas. Rediseñarlas. "Lo único que no cambia es el cambio" Heráclito de Éfeso
-Prepararse, repasar y confirmar dichos compromisos.
-Estar listos con una estructuración nos hará sentir seguros y eso se vera sin dudas.
-Estar en un entorno adecuado para el tipo de actividad que haremos sobre todo si hacemos Home Office en este contexto de pandemia.
-Dejar de lado aquellas cosas que no hagan a nuestra obligación hasta tanto terminemos.
En este punto aplica la utilización de las redes sociales y las distracciones.
Debemos enfocarnos completamente en lo que estamos haciendo y trabajar duro para conseguirlo con un designio concreto.
-Desde ya debe haber momentos de relajo para despejar la mente y reenfocarnos en nuestras obligaciones.
La atención sostenida "permanentemente" en el tiempo dura aproximadamente 15 minutos en los adultos.
Existen períodos en los que el cerebro puede sostener la atención hasta 110 minutos según la curva de la atención ya conocida.
Cuando se esta transmitiendo un conocimiento o explicando un concepto lo recomendable es hacer bloques de no más de 20 minutos para que individuo que esta recibiendo la información pueda tomarla, procesarla y aprenderla para posteriormente hacer un repaso de ese conocimiento nuevo a desarrollar y aplicar.
Jo ;)
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